Todos los artículos

Cómo encontrar todas tus suscripciones y cobros recurrentes en 20 minutos

6 min de lectura

Hace Kelo, él solo, desde España.

Los Ajustes del iPhone solo enseñan lo que cobra Apple. Para tener la lista entera hay que mirar en tres sitios más: doce meses de movimientos del banco, el correo y las otras tiendas. Se hace en veinte minutos y sin dar las claves del banco a nadie.

Intenta escribir de memoria todo lo que te van a cobrar el mes que viene. Sin mirar nada.

Casi nadie pasa de siete u ocho, y casi siempre falta lo anual, que es lo caro. No es mala memoria: es que esa lista no existe en ningún sitio. Se contrataron de una en una, en meses distintos, en sitios distintos, y nadie la escribió entera.

Esto es cómo escribirla, paso por paso y con el reloj. Veinte minutos, y no hace falta dar las claves de tu banco a nadie.

Por qué nadie la tiene ya hecha

Tres sitios saben una parte y ninguno lo sabe todo:

  • Apple sabe lo que ha cobrado Apple. Nada más.
  • Tu banco lo sabe todo, pero te lo enseña como un extracto ordenado por fecha, que es exactamente el formato en el que un cobro repetido no se ve.
  • Tu memoria cubre lo mensual y se pierde lo anual.

Por eso hay que ir a los tres. Empezamos por el más rápido.

1. La App Store: dos minutos

En el iPhone:

  1. Abre Ajustes y toca tu nombre, arriba del todo.
  2. Entra en Suscripciones.

Ahí sale lo que renuevas, cuándo toca el próximo cobro y desde dónde cancelarlo. La ruta exacta está en el soporte de Apple.

Y ahora la parte importante: eso es solo una parte, y casi nunca es la más cara. Esa pantalla enseña únicamente lo que se contrató dentro de una app y cobra Apple. No sale:

  • Lo que contrataste en la web de un servicio, aunque luego lo uses en el iPhone. Netflix es el caso clásico: casi nadie lo pagó desde la App Store.
  • Lo que te cobran a la tarjeta o por recibo: el gimnasio, el seguro, la fibra, el móvil, el trastero.
  • Lo que pagas a través de otra tienda.

No es un fallo de Apple ni algo que se arregle mirando mejor. Apple solo sabe lo que ha cobrado Apple.

Apunta lo que salga y sigue.

2. El banco: diez minutos, y son doce meses

Este es el paso que de verdad resuelve, y el que casi todo el mundo hace mal.

Abre los movimientos de los últimos doce meses, no los de este mes. Es la diferencia entre encontrar la mitad y encontrarlo todo: un cobro anual aparece una sola vez al año, así que en un extracto mensual no está. Y lo anual suele ser lo más caro de la lista.

Qué buscar:

  • Importes que se repiten. El mismo número, o casi, cayendo con regularidad.
  • El mismo concepto. Muchos bancos dejan filtrar o buscar por texto: prueba con el nombre del servicio si ya sospechas de alguno.
  • Los meses raros. Enero y septiembre concentran renovaciones anuales, porque es cuando se contrata todo.

Y dos que se escapan siempre:

  • Los cargos pequeños. Los de dos o tres euros no duelen de uno en uno y por eso nadie los mira. Sumados un año, sí.
  • Los cargos con nombre ilegible. Muchas pasarelas de pago aparecen con el nombre de la pasarela, no del servicio. Si no reconoces un cobro repetido, búscalo en internet tal cual está escrito.

Ve apuntando: nombre, importe y el día del mes en el que cae. El día importa tanto como el importe, y en el paso final se ve por qué.

3. El correo: cinco minutos

Busca en tu correo, y busca por lo que escriben ellos, no por lo que dirías tú:

  • recibo
  • factura
  • tu suscripción
  • se ha renovado
  • renovación automática
  • gracias por tu compra

El correo sirve para dos cosas que el banco no da: aparecen los avisos de renovación antes del cargo, y aparece el nombre real del servicio cuando en el banco salía ilegible.

Mira también la carpeta de promociones y la de spam. Ahí es donde acaban la mitad de los avisos de renovación.

4. Otras tiendas: tres minutos

Si tuviste un Android antes, es fácil que algo siga cobrándose por ahí. Se ve en la página de suscripciones de Google Play.

Lo mismo si compras en Amazon: los canales de Prime Video se cobran aparte y no aparecen en ninguna de las listas anteriores.

Antes de cancelar nada, dos cosas que conviene saber

Ya tienes la lista. Antes de ponerte a dar de baja, dos avisos que ahorran disgustos.

Devolver un recibo no es darse de baja. Es lo que más se confunde. Según el Banco de España, un recibo domiciliado autorizado se puede devolver dentro de las ocho semanas siguientes al cargo, y el plazo sube a trece meses si el cargo no estaba autorizado. Pero devolverlo no cancela el contrato: sigues debiendo el dinero, la empresa puede volver a reclamártelo, y algunos bancos cobran comisión por la devolución. Los plazos y las condiciones exactas están en el Banco de España, que es a quien hay que creer.

Darse de baja se hace donde se contrató. No en el banco, no en la App Store si no lo cobra Apple. Si lo contrataste en una web, la baja está en esa web.

Lo que nadie te dice: la lista caduca

Con esto ya tienes la foto. El problema es que es una foto.

Dentro de dos meses habrás dado de alta algo nuevo, te habrán subido el precio de otra cosa, y el cobro anual que apuntaste seguirá a diez meses vista. Volver a hacer la ronda cada trimestre es exactamente lo que no hace nadie, y por eso la mayoría de la gente hace esta auditoría una vez en su vida y la abandona.

Por eso el paso final no es guardar la lista. Es pasarla a algún sitio que la mantenga, con cada gasto apuntado con su ciclo de cobro real, que es donde se estropea la mayoría de las herramientas: si metes el seguro semestral como “mensual dividido entre seis”, acabas de perder el día del cargo, que era la mitad de lo que fuiste a buscar al banco.

Qué hace Kelo con esto

Kelo es el sitio donde vive esa lista después. Apuntas cada gasto una vez, el recurrente y el suelto, y te dice cuánto sale este mes y qué día cae cada cargo. Te avisa antes de cada cobro, para que no te enteres cuando ya está hecho.

Y aquí hay que ser claro con el precio de la privacidad, porque es real: Kelo no se conecta a tu banco ni te pide las claves, así que la primera lista la metes tú con la ronda de arriba. No hay magia. A cambio, no entregas tus credenciales bancarias a nadie, y no dependes de que una conexión con el banco se caiga o de que un servicio adivine mal un concepto ilegible.

La ronda se hace una vez. La lista se mantiene sola a partir de ahí.

Es para iPhone y se empieza gratis.

Preguntas sueltas

¿Dónde se ven las suscripciones en el iPhone?

En Ajustes, tocando tu nombre arriba del todo y luego Suscripciones. Esa pantalla enseña solo lo que se contrató dentro de una app y cobra Apple. Netflix contratado en su web, el gimnasio, el seguro o la fibra no aparecen ahí, porque Apple no los cobra y no tiene noticia de ellos.

¿Por qué hay que mirar doce meses del banco y no solo este mes?

Porque los cobros anuales aparecen una sola vez al año y son justo los que se olvidan. Un extracto de un mes enseña lo mensual y esconde lo anual, que suele ser lo más caro de la lista.

¿Se puede devolver un recibo domiciliado?

Según el Banco de España, un recibo domiciliado autorizado se puede devolver dentro de las ocho semanas siguientes al cargo, y el plazo sube a trece meses si el cargo no estaba autorizado. Devolverlo no cancela el contrato: sigues debiendo el dinero y la empresa puede volver a reclamártelo.

¿Hace falta conectar el banco a una app para tener esta lista?

No. La ronda manual por el banco, el correo y la App Store da la misma lista sin entregar credenciales bancarias a nadie. Cuesta una tarde una sola vez, y a cambio la lista se mantiene después con lo que vayas dando de alta.